Hola amigos y amigas. Como suelo comprar cada mes,"Le Monde diplomatiqueen español" en esta edición de julio va un artículo de su director Serge Halimi titulado ¿Ha dicho"sistémico"?,que es interesante leerlo,y así uno saber de que va la jugada por si se oye en alguna tertulia televisiva. Para comprenderlo ahí va el texto íntegro,"Las multinacionales estadounidenses recurren a menudo a la filantropía para ocultar las fechorías que les han enriquecido. Así, desde el pasado mayo, conceden cientos de millones de dólares a diversas asociaciones afroamericanas, entre ellas Black Lives Matter. Semejante liberalidad hacia una organización militante que lucha contra el "racismo sistémico" parece tener algo de pago de póliza de seguros. Apple, Cisco, Walmart, Nike, Adidas, Facebook o Twitter, que saben mejor que nadie lo que significa "sistémico", deben temer que las protestas contra las injusticias estructurales de Estados Unidos pronto se dirijan contra infamias que no sean la violencia policial y que afecten más de cerca a sus consejos de administración. Según esta hipótesis, los manifestantes no se contentarían mucho más tiempo con gestos "simbólicos" consistentes en arrodillarse ante los afroamericanos, derribar estatuas, cambiar los nombres de las calles o arrepentirse de su "privilegio blanco". Los dueños de las multinacionales desean limitar a ese repertorio, inofensivo para ellos, el movimiento popular que ha hecho despertar a la sociedad estadounidense después de que se difundieran las imágenes de la muerte de un hombre negro asfixiado bajo la rodilla de un policía blanco (véase “Un país socavado por los homicidios policiales”). Jamie Dimon, presidente-director general del banco JPMorgan, que arruinó a incontables familias negras engatusándolas con préstamos inmobiliarios que nunca habrían podido devolver, se puso de rodillas delante de una enorme caja fuerte de su establecimiento. El candidato republicano a las elecciones presidenciales de 2012, Willard ("Mitt") Romney, que había calculado que el 47% de los ciudadanos estadounidenses eran parásitos, farfulló "black lives matter" en una manifestación antirracista. El perfumista Estée Lauder ha prometido desembolsar 10 millones de dólares a fin de "favorecer la justicia racial y social, así como un mayor acceso a la educación". Sin duda, financió la campaña de Donald Trump de 2016 para contribuir a dicho objetivo. Dejando a un lado esos aspavientos, que superan cualquier parodia, ¿cómo no observar que las manifestaciones contra el "racismo sistémico" se producen algunas semanas después de que el candidato con más probabilidades de enfrentarse realmente al "sistema", Bernie Sanders, fuera derrotado por un hombre, Joe Biden, que contribuyó, y mucho, a agravar el problema? En efecto, en 1994, el senador Biden fue el gran arquitecto del arsenal jurídico que precipitó la encarcelación en masa de los afroamericanos. Lo que por otra parte no impidió que veintiséis de los treinta y ocho diputados negros del Congreso votaran esa ley: el color de la piel no garantiza siempre la bondad de una decisión –prueba de ello fue un presidente, Barack Obama–. En Estados Unidos, el patrimonio de la mayoría de las familias afroamericanas permanece estancado por debajo de los 20.000 dólares, una cifra irrisoria (1). Por tanto, están obligadas a residir en barrios pobres y a enviar a sus hijos a escuelas mediocres, financiadas básicamente mediante impuestos sobre la propiedad. Su futuro profesional está hipotecado de antemano. El meollo del problema, el "sistema", está ahí: el "privilegio blanco" es antes que nada el privilegio del capital. Y eso el banco JPMorgan lo sabe.
Serge Halimi, Director de Le Monde diplomatique
------------------------------ Muchas veces por mucho que te expliquen,sin engañar,con estas tramas y trapacerías te quedas en el limbo de lo que están diciendo y sus consecuencias.
Tomàs,clase turista,de paso... siempre se aprende algo,o esa es la intención.
Hola amics i amigues. Aquest dia al diari "Segre" de
Lleida anava un article d'opinió de Salvador Giné -historiador- amb el títol "El Negoci del futbol" .És un tema que desitjava tractar ja fa dies, pel desfasament actual que hi ha amb la gent aficionada d'ell. No les persones que viuen a les "costelles" d'ell, de totes les categories i pelatges. Pensava que amb la pandèmia es desbarataria aquest negoci, però pel que els va, crec que tindrem per estona. Acabar la Lliga, per dir-ho d'alguna manera. No és pel futbol, pobres incauts com jo, és per les cadenes (de televisió), les apostes i tot el que arrossega la "pilota". Aquesta pilota s'ha anat inflant a poc a poc, fins amb el consentiment dels mandamás, que ja està a punt d'explotar. Espanya no és el país més potent d'euros. S'està comprovant en cada moment amb el "cotó-pandèmia", que no hi ha un real d'euro, però el futbol que no falti a la saleta. Pobre Messi, que serà d'ell. Que parlen de l'argentí, en tots els telediaris i teledirigits, a la ràdio, la premsa i a la "hidràulica" que dic jo. Més que de la pandèmia, que ja és dir. Si es parlés tant de la Coca-Cola, com es parla de futbol darrerament, fins i tot dutxar-nos amb ella. Me refereixo amb el refresc, és clar. Per completaraquesta entradaus adjuntol'enllaçdel'escrit del'historiadorSalvadorGinéque ésinteressantde llegir,amb el seu permísidel rotatiu"Segre". https://www.segre.com/es/noticias/opinion/col_laboracio/2020/06/30/el_negoci_del_futbol_109599_1126.html Nomésens quedala rebequeria, però aixòjaésmolt.Yasé que no ésl'opinióde tots,peròhi ha elcontrastde parers.
Tomàs,classe turista,de pas...
amb el futbol.
------------------------------ Discosdedicats.Aquestavegada nopodia faltarJoanManuelSerrat-el de laLaboral deTarragona- amb la seva famosa"Temps era temps",molt apropiadaper a totsnosaltres, elsgranadets.
Hola
amigos y amigas. Siempre estoy avizor de la web de Vicenç Navarro para leer todo lo que nuestro Catedrático escribe,o como este vez en una entrevista realizado para "Público" por Henrique Mariño. Creo que sus declaraciones nos pueden ampliar nuestros conocimientos y saber donde "estamos" en estos momentos tan convulsos a nivel mundial y más particular que nos atañe a todos nosotros en España.
Comienza así,
"Vicenç Navarro (Gironella, 1937) achaca la crisis al austericidio y a las prioridades que el neoliberalismo impuso a la población en España y en otros países. Un reflejo es el debilitamiento de los servicios públicos, incluido el sanitario. Por ello, urge una gran inversión social, desde los centros de salud hasta el ingreso mínimo vital.
El prestigioso catedrático de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra vislumbra un mundo distinto tras la pandemia del coronavirus, si bien considera que los Gobiernos deben imponerse a los intereses de las grandes corporaciones para crear una sociedad más justa y solidaria.
Una empresa difícil, aunque necesaria para evitar que aumenten las desigualdades. Hoy es el futuro, un presente que necesita más Estado y un New Deal social. "Los recursos para crearlo existen, pero están injustamente repartidos", afirma el también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore). - Salvando las distancias, ¿es más compleja esta crisis que la de 2008? ¿Qué efectos económicos atisba a largo plazo? ¿Quién pagará los platos rotos?
- La crisis económica
actual es muy distinta a la de 2008. Es una crisis repentina y mucho
más profunda que la de entonces, y con causas muy distintas. Aquella fue
provocada por la crisis financiera derivada de la actividad
especulativa del capital financiero, que había crecido desmesuradamente
como resultado del crecimiento de la deuda privada, hecho causado, a su
vez, por el descenso de los salarios derivado de la aplicación las
políticas neoliberales. En menos de cuatro semanas la actividad económica se
ha prácticamente paralizado debido a una pandemia. Y sus efectos serán
mucho más grandes que los que tuvo la anterior. Tendrá un efecto devastador en la calidad de vida y el bienestar de la población, sobre todo de las clases populares.
La crisis de 2008
se había ido gestando desde hacía varios años. Esta crisis, sin embargo,
ha sido repentina.
"Es profundamente injusto el extremo nivel de desigualdad que existe hoy en España y que se está acentuando durante la pandemia"
No
hay duda de que el mundo postpandemia será distinto al mundo
prepandemia. Y puede ir en la dirección de acentuar la necesidad de
crear una sociedad más justa y solidaria, o ir en la dirección de
continuar las políticas discriminatorias y crueles que se habían
iniciado ya con las políticas neoliberales que han dominado el quehacer
económico. No excluyo que se vaya en esta última dirección en
España, debido a la enorme influencia de las fuerzas
conservadoras sobre
el Estado, lo que incrementaría todavía más las enormes desigualdades
existentes hoy en nuestro país. - ¿Aprovecharán las grandes
corporaciones para despedir o reducir sueldos? ¿Forzarán nuevas reformas
laborales? Por otra parte, ¿qué consecuencias tendrá en el futuro la
pandemia? ¿Algún cambio en el modelo económico y social? ¿Estamos ante
una oportunidad para modificar el sistema? - Mi pesimismo está
basado en que parece que no hay conciencia de que las prioridades que el
neoliberalismo ha ido imponiendo a la población nos han llevado a la
situación actual. El austericidio
explica la gran profundidad de la crisis. Lo que ha ocurrido en EEUU, en
Italia, en España o en el Reino Unido, entre otros países, son ejemplo
de ello. Los
servicios del estado de bienestar, tales como los sanitarios, habían
quedado muy debilitados debido a esas políticas neoliberales.
Los
servicios del estado de bienestar deben estar en el centro de cualquier
sistema económico, pues son la condición de su seguridad y de su
soberanía. Y me temo que esta visión tan de sentido común no está
calando en los establishments económicos, políticos y mediáticos
de esos países, incluyendo España. De ahí la necesidad de que cambie el
orden económico actual, en el que los intereses de las minorías
empresariales se anteponen sistemáticamente al bien común. - La oposición española critica la
gestión sanitaria del Gobierno, pero la de sus referentes
internacionales no podría calificarse como modélica. ¿Lo haría mejor un Ejecutivo de derechas? - La vía neoliberal
alcanza su máxima expresión en el trumpismo, que muestra la enorme
crueldad de la que el ser humano puede ser capaz. Trump, Bolsonaro,
Johnson y otras figuras políticas de ultraderecha representan la defensa
de los intereses de los grandes grupos económicos frente a la protesta
popular que sus políticas generaron. Es la versión del siglo XXI de lo
que fue el fascismo del siglo XX. Su nacionalismo extremo es el caparazón utilizado para ocultar su ultraneoliberalismo profundamente anti-clase trabajadora.
Su papel es semejante al que tuvo el fascismo en el siglo XX para parar
al socialismo en todas sus versiones. Su triunfo sería el
establecimiento de regímenes autoritarios y xenófobos, sexistas y
profundamente reaccionarios. Debe
tenerse en cuenta que en España hay un amplio caldo de cultivo, pues la
transición no fue una ruptura con el régimen dictatorial anterior, y
las ultraderechas han continuado teniendo una gran influencia sobre el
Estado español. Las izquierdas gobernantes fueron en parte
responsables de ello, debido a su idealización de la transición, a la
cual se la presentó como modélica. En España, la
enorme hostilidad hacia el Gobierno de coalición de izquierdas por parte
de las derechas es un claro ejemplo de tal actitud antidemocrática y de
su hostilidad expresada en un momento en el que la profundidad de la
pandemia exige una solidaridad y unidad de acción inmediata. - ¿Esta situación nos conduce hacia un túnel o deberíamos transformarla en un faro que nos guíe hacia el futuro? - Esta actitud está
dificultando el cambio de orientación de las políticas económicas del
Gobierno español actual. En estos momentos se necesita una gran
inversión social, reforzando los servicios sanitarios, los servicios
sociales, la vivienda social, los servicios de ayuda a las familias
—tales como las escuelas de infancia y la atención domiciliaria— y las
transferencias sociales como la renta garantizada, entre otras
intervenciones. Todo ello como parte de un New Deal social. Se
necesita también una reordenación de todo el sistema productivo,
orientándolo hacia el bien común. Hay que fabricar más respiradores que
eviten la muerte de los enfermos, y menos automóviles; más mascarillas,
guantes y demás material de protección, y menos vestimenta para las
clases pudientes; más vacunas para prevenir pandemias y medicamentos para curarlas, y menos armamento que no sirve para nada, excepto para matar. Y así un largo etcétera. La demanda popular
para ello es clara y se expresa en el fenómeno masivo de las ocho de la
tarde todos los días, y que ocurre a los dos lados del Atlántico norte
—desde Barcelona a Nueva York, y desde Sevilla a Estocolmo—. El aplauso a
los sanitarios y a las víctimas que mueren implica una crítica al
victimario, que es ni más ni menos que el poder económico que prioriza
los intereses económicos y financieros de minorías sobre el bien común. Los
recursos para crear el New Deal social existen, pero están injustamente
repartidos. Es profundamente injusto el extremo nivel de desigualdad
que existe hoy en España y que se está acentuando durante la pandemia.
De ahí que el Estado tenga que apoyar medidas que antepongan el bien
común por encima de todo lo demás, enfrentándose a los intereses creados
que dominan la vida económica y política del país. Tienen que poner
como meta la corrección de las desigualdades de renta y propiedad del
país. Sin tal corrección no podría crearse el New Deal social que España
necesita como el aire que respira. Así de claro.
Henrique Mariño El profesor Navarro con sus palabras certeras nos hace un diagnóstico veraz y realista del momento. Tomàs,clase turistas,de paso... con Vicenç Navarro.
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Discos dedicados. De la película CABARET,la canción "Money" para todos nosotros.
Hola amigos y amigas. Estoy leyendo el diario mensual "Le Monde diplomatique en español"de este abril,como es habitual en mí desde hace bastantes años. Que os lo recomiendo a las personas que deseaís estar bien informadas en lo que está pasando a lo largo y ancho del mundo,en cada momento. En esta ocasión os recomiendo el artículo firmado por Germán Velásquez, Exdirector del programa de medicamentos de la OMS, actualmente consejero especial para políticas y salud del Centro Sur en Ginebra, Suiza, titulado "Nos estábamos comiendo la cama y la casa…",que dice así, "Toda la fuerza y violencia de la actual crisis sanitaria mundial tiene seguramente una razón implícita: la del modelo de desarrollo actual que hemos construido los humanos para obtener más dinero en el menor tiempo posible. Mientras la "racionalidad del modelo" sea el crecimiento o enriquecimiento rápido, ilimitado y desigual cualquier cura definitiva de la pandemia estará en vilo. Nos estamos comiendo la cama y la casa, envenenando nuestra despensa, contaminando el oxígeno de nuestro patio. Mientras esa "racionalidad" tenga patente, ideas distintas serán ilegales. Porque la justicia no es la propiedad privada a toda costa sino el equilibrio de la relación entre los seres humanos y los recursos disponibles. Este equilibrio se ha ido distorsionando día tras día, a causa de Gobiernos y dirigentes miopes que sólo persiguen y consiguen la acumulación por parte de los más fuertes, con el consiguiente despojo de los más débiles. Y esta distorsión termina por establecer una regla de juego de suma cero: mi ganancia es tu pérdida, como diría el jesuíta colombiano Alejandro Angulo.
En los tres primeros meses del 2020, un virus, la novel coronavirus –COVID-19–, paraliza al mundo, nos confina a todos en casa, se desplaza y cubre todo el planeta gracias a los extraordinarios medios de movilidad que pusimos a su disposición. Unas gotícas de saliva que paralizan el mundo y nos están obligando a pensar en qué es lo realmente importante en la vida. Estos ejercicios espirituales forzados son los segundos que he realizado en mi vida: hace cincuenta años hice un mes de los de San Ignacio de Loyola. Ahora estaríamos en la primera semana que, si no recuerdo mal, consistía en "arrepentirse y pedir perdón por la mala vida pasada". Los propósitos y planes para la nueva vida sólo venían en la cuarta semana. Esperemos que, además de circular memes por la redes sociales y comprar papel higiénico, quede un poco de
Germán Velásquez
tiempo para pensar, reflexionar, inventar y ver cómo se puede cambiar. Y si en la primera semana se trata de arrepentirnos, valdría la pena ver cuáles han sido nuestros pecados. El modelo del enriquecimiento rápido, la regla de juego de mis beneficios son tus pérdidas, el cambio u olvido de valores hasta llegar a convencernos que era mucho más relevante un futbolista que una enfermera y más importante producir armas que construir hospitales. El lingüista estadounidense Noam Chomsky afirmó recientemente que "el asalto neoliberal ha dejado a los hospitales sin preparación. Un ejemplo entre todos: las camas de los hospitales han sido suprimidas en nombre de la eficiencia (…) Esta crisis es el enésimo ejemplo del fracaso del mercado, al igual que lo es la amenaza de una catástrofe medioambiental. El Gobierno y las multinacionales farmacéuticas eran conocedores desde hace años que existía una gran probabilidad de que se produjera una grave pandemia, pero como no es bueno para los beneficios prepararse para ello, no se ha hecho nada" (1). Datos recientes de la situación italiana confirman bien los propósitos de Chomsky. En Italia, el país más afectado por la crisis de la coronavirus en el momento en que escribo estas líneas, "en menos de diez años, de 2010 a 2016, desaparecieron 70.000 camas de hospital, se cerraron 175 unidades hospitalarias y las oficinas sanitarias locales autónomas pasaron de 642 en la década de 1980 a sólo 101 en 2017. Todo ello en beneficio de la sanidad privada y de la industria de los seguros, que no ofrecen ninguna protección contra las pandemias"(2). ¿En qué hemos pecado con relación a la protección de la salud y la vida? ¿Se podía prever la actual crisis sanitaria? ¿Había algún indicio de que un fenómeno de esta naturaleza podía acontecer? En mayo del 2011, un documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en relación con la preparación para una gripe pandémica, alertaba a los países y señalaba el "riesgo constante de que se produzca una pandemia de gripe con repercusiones sanitarias, económicas y sociales potencialmente devastadoras, particularmente para los países en desarrollo, que padecen una mayor carga de morbilidad y son más vulnerables"(3). En el Informe anual de 2019 sobre la preparación mundial para las emergencias sanitarias, elaborado por la Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial, del Banco Mundial, se hace referencia a "una amenaza muy real de una pandemia de un patógeno respiratorio altamente letal y de rápida evolución que podría acabar con el 5% de la economía mundial"(4). Desde hace varios años, expertos de la OMS han insistido en el riesgo de una pandemia como la que estamos viviendo. Entonces, ¿por qué los países no escucharon ni hicieron caso de los avisos de la OMS? En los últimos diez años se ha despojado a la OMS de toda su capacidad rectora y se ha ido privatizando progresivamente hasta dejarla en manos de la Fundación Bill y Melinda Gates y de un pequeño número de países industrializados que controlan más del 80% de su presupuesto. Los intereses nacionales y comerciales prevalecen a los intereses de salud pública mundial, como se ha visto en la gestión del actual brote pandémico. Con sus más de setenta años, la OMS está hoy dentro de los "vulnerables de alto riesgo" y el coronavirus puede terminar por liquidarla. Ahora se encuentra en cuidados intensivos y es poco lo que ha conseguido hacer en este estado. Frente a la gran crisis solo consiguió, hasta ahora, hacer dos cosas: primero bautizó el virus y lo llamó "Novel coronavirus –COVID-19–", llamar a la pandemia gripe aviar o porcina era irrespetuoso con los animales, llamarla "gripe española" (1918) fue una falta de respeto con España, sobre todo ahora que sabemos que se originó en Estados Unidos y no en España. Segunda tarea a que se redujo el papel de la OMS: sumar el número de casos y de muertes y comunicarlo cada 24 horas, casi a tiempo real. La culpa no sería tanto de la OMS como de los nuevos "dueños" de la Organización: la Fundación Gates y cinco o seis países industrializados. Las directivas y recomendaciones técnicas de la OMS, pertinentes y adecuadas en la mayoría de los casos, no son escuchadas o por lo menos no son seguidas. Los países de la Unión Europea, continente donde está la sede de esta agencia de Naciones Unidas, no lograron ponerse de acuerdo, para adoptar una estrategia común contra la pandemia del coronavirus. La estrategia de Francia y España es distinta a la de Holanda e Inglaterra. Los Gobiernos europeos están haciendo lo que cada uno piensa es mejor, ignorando las directivas y recomendaciones de la OMS, agencia internacional de referencia en materia de salud. Es una vergüenza que la Unión Europea no haya sido capaz de acordar una estrategia compartida, unidad que sí logran en muchos otros frentes, principalmente cuando se trata de estrategias comerciales. Pero tratándose de la salud, la
vida o la muerte han fracasado para poner en marcha un plan común. Y como si todo esto fuera poco, ya en la segunda semana de los ejercicios espirituales hemos seguido pecando. Los jefes de Estado de Francia, España, Colombia y muchos otros países están anunciando sumas astronómicas para salvar o proteger la economía, pero no hemos oído a ninguno de ellos que esté dispuesto a incrementar significativamente de manera permanente y estable –y no para apagar sólo el incendio– los presupuestos de salud. Presupuestos de sanidad que en las últimas décadas han sido recortados para proteger precisamente la economía. Esta crisis va a pasar, sin duda un desenlace que todos deseamos. China está saliendo de la crisis y, desde mediados de marzo, la región de Wuhan y otras regiones del país asiático regresan paulatinamente a la normalidad. Pero lo importante no es tanto que superemos esta crisis sino que se produzca un cambio que haga que las cosas nunca más vuelvan a ser como antes. De lo contrario, si regresamos a aquello que nos condujo a esta pandemia, continuaremos en riesgo de padecer una nueva. Una fuerza casi incontrolable nos ha obligado a detenernos, reflexionar y pensar. Es evidente que el camino por el que transitaba el planeta no era bueno. Ahora hay que tener el coraje para cambiar el rumbo, el mensaje es claro, es un asunto de vida o muerte. Y como demuestra la actual crisis sanitaria mundial, la desigualdad en materia de recursos para afrontar la crisis sanitaria es enorme: la desigualdad en materia de salud es, probablemente, la más insoportable de las injusticias. Ahora debemos tratar de construir o reconstruir un mundo que sea viable, el que estamos dejando atrás, no lo era."
Germán Velásquez
Exdirector del programa de medicamentos de la
OMS, actualmente consejero especial para políticas
Hola amigos y amigas. Como la persona es el animal más rutinario,al llegar el nuevo mes(desde hace unos días) he pasado por el quiosco para comprar "Le MONDE diplomatique en español",dentro de su fabuloso contenido de información esta vez me ha llamado la atención el escrito del director del mensual,Serge Halimi,con el título "En defensa de Julian Assange". Que como regalo navideño os deseo obsequiar,con permiso del rotativo francés,en esta edición española. Editorial,por Serge Halimi,
diciembre de 2018
"Orgulloso
como Artabán, sonriente, rodeado de unos cincuenta fotógrafos y
cámaras, Jim Acosta efectuó, el pasado 16 de noviembre, su regreso a la
Casa Blanca a bombo y platillo. Unos días antes había perdido su
acreditación de corresponsal de Cable News Network (CNN),
pero la Justicia estadounidense obligó al presidente Donald Trump a
anular la sanción. "Era una prueba y la hemos superado –fanfarroneaba
Acosta–. Los periodistas deben saber que en este país, la libertad de
prensa es sagrada y que les ampara la Constitución [para] investigar
sobre lo que hacen nuestros gobernantes y nuestros dirigentes".
Desvanecimiento de la imagen, música, happy end… Julian Assange, refugiado desde hace seis años en la embajada de
Ecuador en Londres, probablemente no haya podido seguir en directo en CNN
este desenlace tan emotivo. Su existencia se asemeja a la de un
prisionero. Prohibición de salir, so pena de ser arrestado por las
autoridades británicas y, seguramente, extraditado a continuación a
Estados Unidos; comunicación reducida y humillaciones de todo tipo desde
que, para complacer a Washington, el presidente ecuatoriano Lenín
Moreno decidiera endurecer las condiciones de estancia de su "huésped". La actual detención de Assange, así como la amenaza de algunas
décadas de prisión en un centro penitenciario estadounidense (en 2010,
Trump expresó su deseo de que sea ejecutado), se deben al sitio web de
información que dirige. WikiLeaks se encuentra en el origen de las
principales revelaciones que han incomodado a los
JOHANNA CALLE.-"Jaula",2016
poderosos de este
mundo desde hace unos diez años: imágenes de crímenes de guerra
estadounidenses en Afganistán y en Irak, espionaje industrial de Estados
Unidos, cuentas secretas en las islas Caimán, etc. La divulgación de un
cable diplomático secreto del Departamento de Estado estadounidense en
el que se calificaba la dictadura del presidente tunecino Zine el Abidin
Ben Alí de "régimen que sufre de esclerosis" y de "cuasi mafia" hizo
que esta cleptocracia amiga de Washington se tambaleara. También desde
WikiLeaks se reveló que dos dirigentes socialistas franceses, François
Hollande y Pierre Moscovici, acudieron a la embajada de Estados Unidos
en París, el 8 de junio de 2006, para lamentarse de que el presidente
Jacques Chirac se opusiera con tanta firmeza a la invasión de Irak.
El ensañamiento de las autoridades
estadounidenses con Assange se ve alentado por la cobardía de los
periodistas que lo abandonan a su suerte, incluso que se deleitan con su
infortunio
Sin embargo, lo que menos le perdona la "izquierda" a Assange es la
publicación, en su sitio web, de los correos "hackeados" de la campaña
de Hillary Clinton. Al considerar que este caso favoreció los propósitos
rusos y la elección de Trump, olvida que WikiLeaks desveló primero las
maniobras de la candidata demócrata para sabotear la campaña de Bernie
Sanders durante las primarias de su partido. Por aquel entonces, los
medios de comunicación de todo el mundo no se privaron de transmitir
esta información, como lo hicieron en casos anteriores, sin que por ello
se equiparara a sus directores de publicación con espías extranjeros ni
se les amenazara con acabar en prisión. El ensañamiento de las autoridades estadounidenses con Assange se ve
alentado por la cobardía de los periodistas que lo abandonan a su
suerte, incluso que se deleitan con su infortunio. Así, en la cadena MSNBC,
el presentador estrella Christopher Matthews, excacique del Partido
Demócrata, se atrevió a sugerir que los servicios secretos
estadounidenses deberían "actuar al estilo israelí y secuestrar a
Assange"...
Serge Halimi
Director de Le Monde diplomatique
Pensamos que no se puede decir más y mejor,en tan poco espacio de papel. Solo hay que comparar a nuestra prensa diaria,semanal y especializada -salvo raras excepciones- que van tratando temas más que trillados,y dejan la sustancia del plato informativo,no sea que se atraganten y pierdan la silla de donde están sentados.
Tomàs,clase turista,de paso...os recomiendo comprar "Le MONDE diplomatique en español"