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| Lorenzo Cruz Rivarès |
"Todos los indicios señalan que el Coronavirus va a estar entre nosotros por largo tiempo, y yo así lo creo,aunque no sea yo quien tenga que creerlo o no. Partiendo de esta premisa, me atrevo a decir que la única solución que tenemos para salir de esta, es aprender a convivir con él y manejarnos de modo que los efectos que produce afecten lo mínimo posible a nuestras vidas. Pero la enfermedad no es la única cosa
indeseable con la que tenemos que convivir. Para lo que deseo plantear, vamos a dejar fuera aquellas otras cosas con las que también convivimos que son deleznables, tales como la delincuencia, la violencia, la intolerancia, abusos, nepotismo, etc., y otras tantas que no nos gustan pero tampoco hacemos mucho por evitarlas: vicio, pobreza, suciedad, consumo excesivo, endeudamiento, amenazas al medio ambiente,migración a centros industriales abandonando el medio rural, etc.
Nos centramos aquí en la similitud posible entre la convivencia que hemos logrado en nuestra sociedad
con el tránsito vehicular (el tráfico), y la que tenemos que lograr con el Coronavirus. Seguramente, a
nadie se le escapa el peligro que supone para nuestra integridad física el tráfico por las calles de las
ciudades y por las carreteras. Existe riesgo tanto para quien conduce un vehículo (no importa cuál) y para
sus ocupantes (o también los de otro vehículo, en el caso de verse involucrados en un accidente mutuo o
múltiple), como para los peatones, ya sea que estos últimos conozcan las normas de tráfico, o no. Sin
embargo, todos sabemos cómo manejar estos riesgos, de modo de reducirlos lo máximo posible y, por tanto, podemos afirmar que sabemos convivir con ellos.
Pongamos un ejemplo: Tenemos, indefectiblemente, que cruzar una calle por donde transitan coches, lo
cual puede producirnos un grave contratiempo e, incluso, costarnos la vida. Quien tenga que hacer eso,
mirará a ambos lados de la calle y esperará a que se produzca alguna interrupción en el paso de vehículos
para hacerlo. Las autoridades regulan el cruzamiento de las calles abiertas al tráfico rodado, estableciendo
los pasos de peatones, que seguramente estarán situados cerca de las esquinas. Pues bien, cuando uno está a punto de atravesar la calle por un paso de peatones, también mira hacia donde vienen los coches, para comprobar que no hay ninguno fuera de control que pueda arrollarlo. Todas estas precauciones vamos
inculcándolas en nuestros hijos y menores, considerando que, de cumplirlas, el cruce de la calle no
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| Lorenzo con 15 años |
graves consecuencias?
Si realmente quisiéramos eliminar todos los tipos de accidentes de tráfico, sin excepción, no habría más
remedio que prohibir la circulación de vehículos. En lo que respecta a los contagios de la enfermedad producida por el Coronavirus, eso equivaldría al confinamiento total de la población de un país, hasta que se hubieran superado todos los casos de ya contagiados antes de la declaración del mismo y que se
hubiera agotado el tiempo que el propio virus permanece con vida. Pero las autoridades no quieren ni
prohibir la circulación de vehículos, ni pueden prescindir de un plumazo de efectuar los trabajos esenciales. Por eso se dictan normas de tráfico, así como de comportamiento para evitar los contagios de la pandemia declarada. La ciudadanía tendrá que convivir con ambas cosas, respetando las reglas
establecidas, pero existirá siempre un riesgo comedido. El accidente puede tener responsables, pero no tiene por qué serlo el Estado, que lo que tiene que hacer es cumplir con la parte que le toca.
Así, pues, el símil entre los preceptos del Código de Circulación -así como el cuidado de nuestros
vehículos y el mantenimiento rutero- y las reglas contra el contagio, pueden ser comparables (en
mayúsculas lo primero y lo igualo, con el signo, a las normas para controlar la pandemia):
* MANTENIMIENTO EN BUEN ESTADO DE LAS CARRETERAS = El Estado toma todos los recaudos posibles para tener a disposición los máximos recursos sanitarios.
* SEÑALES INFORMATIVAS = El Estado informa de lo que hay que hacer; los ciudadanos se informan.
* CONTRATAR EL SEGURO DEL COCHE = Tener a mano los números telefónicos de atención sanitaria en cada región.
* PASAR LA ITV = Control de salud; realización de tests; estar incluidos, en su caso, en grupos de riesgo.
* USO DEL CINTURÓN DE SEGURIDAD = Uso de la mascarilla.
* LÍMITES DE VELOCIDAD Y DISTANCIA DE FRENADO = Mantener la distancia social de segurida entre personas de distintos grupos familiares.
* SEÑALES DE PROHIBICIÓN O IMPERATIVAS = Distinta normativa según sean las actividades laborales, deportivas, religiosas o de ocio que deben regularse.
* CONTROL DE LOS NEUMÁTICOS, REVISIÓN DE LOS FRENOS, LUCES = Desinfección, hábitos sociales saludables.
* CAMBIO DE ACEITE = Lavado frecuente de manos. El escuchar y conocer todas las normas dictadas por las autoridades podría compararse a HABER REPOSTADO EL COMBUSTIBLE.
Si nos ceñimos al símil de las normas de circulación -y haciendo el planteamiento al revés- nos damos
cuenta de que desde el poder, en el tráfico, no se prohíbe la circulación entre provincias, o entre países,
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| Lorenzo Cruz entregando trofeos a los ganadores en 2016 |
se lava las manos en el asunto, recalcando, eso sí, que el vehículo ha de tener todos los papeles en regla,
con la ITV pasada y que no se pueden circular a mayor velocidad que la permitida en cada tramo, que hay
que guardar la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede, que no hay que adelantar donde no
esté permitido, que las luces deberán estar encendidas cuando esté estipulado, que habrá que poner luz de
cruce cuando proceda, etc., es decir, que hay que cumplir las normas estipuladas en cada país.
Del mismo modo, en lo que se refiere a la pandemia, deberían autorizarse ya los desplazamientos entre
provincias, y que todo el mundo cumpla con las medidas anticontagio dictadas. Tal vez podría discutirse
eso si la provincia de origen está en una farsa (sí, farsa, y no fase) inferior a la de la provincia de destino
(yo creo que tampoco sería necesario prohibirlo si se da esa circunstancia).
Y, hablando de las farsas, ya expliqué suficientemente y di las razones por las que las considero así.
Algunas nuevas medidas que conocemos acerca de prohibiciones y limitaciones es tan absurda como lo
son muchas de las anteriores. ¿No es una auténtica sandez decir que cuando se esté nadando en la playa
no se trague agua? Estas cosas no deberían pronunciarse en las esferas gubernamentales; son más dignas de Groucho Max, o Cantinflas.
Sin expertos, ni conocimientos precisos, inventando, pero sin sentido común, mal vamos.
ESTADO DE ALARMA: NO,¡PORQUE NO ES NECESARIO!
Lorenzo Cruz
Lorenzo amigo, gracias por tu colaboracion y esperamos que se llegue a una cierta normalidad.
Tomàs,clase turista,de paso...
con Lorenzo Cruz Rivarés.
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Anexo.Reportaje del Encuentro Nacional Infantil "Copa Lorenzo Cruz". El 28 de Agosto de 2016,se disputó el XXV aniversario del Encuentro Nacional
de Menores, Copa Lorenzo Cruz que se disputa en las pistas de Chapelco.
Chicos de todos los puntos del país participan en este evento que
promueve el deporte, la sana competencia y la reunión fraterna entre los
competidores.


















