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| Toño Fraguas |
Hola amigos y amigas. Hasta que terminen las elecciones,no deseaba entrar en estos temas,pues estoy en permanente reflexión. Pero hoy,he recibido el boletín de "lamarea.com" donde Toño Fraguas trata el tema con el artículo "Ese tema mejor no me lo toques",que no tiene desperdicio y es interesante leerlo,para aviso a navegantes. El autor compara nuestro futuro
con el de los vecinos de Europa: “A ellos no les toman el pelo (o no han
dejado que se lo tomen). A ellos no los tratan como a gilipollas”.
Dice así,
"Ese tema es el que hace que
parezcamos gilipollas; así que mejor déjalo estar, porque pierdo los
papeles. Parecemos gilipollas y claro, nos tratan como a gilipollas.
Ya ves: me hierve la sangre y se me nubla la vista. Mejor no me hagas
hablar, porque nadie va a salir bien parado. Ni tú, ni yo, ni nadie.
Porque ese tema, en realidad, es el único tema.
No sé ni por dónde empezar. Se me agolpan las ideas en la cabeza y me
indigno. Lo curioso es que da igual por dónde lo pilles, al final
acabas en el mismo sitio: en el tema, el dichoso tema. Porque todo está relacionado. Y lo peor es que es evidente. No importa a quien preguntes: prácticamente todo el mundo está de acuerdo.
Y no es algo nuevo. Pudimos haber empezado a resolver el tema (o al
menos a no dejar que se agravase) hace muchos años, pero no hicimos
nada. Y fíjate que hablo de nosotros, de todos nosotros. Podría echarles la culpa a ellos, pero a ellos los elegimos nosotros ¿no?
No dejo de preguntarme por qué no nos dimos cuenta antes de la
equivocación. Es comprensible confiar la primera vez y, quizá, a la
segunda; ¿pero tantas veces? Por eso digo que quizá seamos gilipollas, y
perdón por repetir el taco; pero es que hemos tardado muchísimos años en darnos cuenta de cuál es el tema (aunque todavía haya muchos que ni por esas).
Es comprensible que durante un tiempo el tema pasase desapercibido:
cuando todo parecía ir viento en popa. No nos paramos a pensar en que
nadie estaba pendiente del medio y largo plazo, nadie estaba pendiente
del futuro (ese que ahora es presente). Quizá no supimos ver las señales
de alerta, quizá no quisimos verlas, pero ¿las hubo?
Los medios tienen su parte de responsabilidad en el tema, claro que
sí, pero no cabe de duda de que, quien hubiese querido enterarse, lo
hubiera hecho. Quien quiere saber, acaba sabiendo, aunque sea demasiado tarde.
Si echas la mirada atrás, si lees noticias antiguas, promesas antiguas, proyectos antiguos; y luego miras el presente, te das cuenta de cuál es el tema y, también, de que nos han tomado el pelo (y de que nos hemos dejado tomar).
Es algo parecido al síndrome de Estocolmo. Estamos en
sus manos y, de nuevo, varios millones de nosotros van a elegir a los mismos: a los responsables del tema.
Porque si comparas con los datos de nuestro entorno, el tema está clarísimo.
Basta con mirar hacia nuestros vecinos de Europa:
Mira sus horarios.
Mira su red de escuelas infantiles públicas, su sistema de ayudas y
sus medidas de conciliación. Ellos tienen hijos porque pueden. Porque
para criar a sus hijos no tienen que hipotecar su vida.
Mira su sistema educativo. La preparación de sus profesores y de sus alumnos.
Mira a sus empresarios: su formación, su nivel cultural, su concepto del beneficio.
Compara la diferencia de salario entre jefes y empleados.
Mira el salario medio.
Mira sus condiciones laborales.
A ellos no les toman el pelo (o no han dejado que se lo tomen). A ellos no los tratan como a gilipollas.
Algunos de ellos lo pasan mal, claro que sí, pero en general, ellos
pueden mirar al futuro con tranquilidad. Pueden dar por hecho que habrá
relevo generacional, que habrá quien pague sus pensiones.
Ellos saben que alguien les tiene en cuenta.
Mira a sus trabajadores autónomos. La flexibilidad de sus cuotas, la
cantidad de derechos que tienen pagando mucho menos que nosotros. La
racionalidad del sistema: el sentido común.
Mira su sector bancario, las condiciones de sus hipotecas. Si les
cuentas que en España la dación en pago es algo novedoso y difícil de
lograr, que nadie nos habló de ello… Díselo y verás cómo se llevan las
manos a la cabeza. Diles que aquí te quedas con la deuda de por vida,
aunque pierdas la casa. Cuéntales que lo hemos tolerado y que, todavía,
hay gente que sigue firmando hipotecas con esas condiciones.
Mira a sus líderes, políticos, sociales y sindicales.
Mira cómo dimiten, cómo se avergüenzan. Mira cómo respetan a sus ciudadanos.
Mira a su tejido asociativo, su capacidad de organización vecinal.
Mira la transparencia, la democracia de la vida cotidiana, de los gestos
pequeños.
Compara las estadísticas, la productividad, el sistema fiscal, los salarios medios.
Admírate por cómo funcionan la meritocracia y la igualdad de oportunidades.
Mira cómo tratan a sus becarios, a sus científicos y a sus artistas.
Piensa ahora en los últimos 40 años.
Reflexiona.
Ahora mira tu futuro.
Ése es el tema."
Toño Fraguas
Lo he puesto completo,pues creo que vale la pena leerlo.
Estamos en un momento como el cuento de que viene el lobo. Que de tanto de decirlo,ya no te crees nada. Es una pena,pero es toda la verdad. Ya dije una vez,que parece mentira,pero todos estos años de democracia hemos perdido verdaderamente el tiempo. Con unos y con otros y la casa sin barrer. Solo maquillajes,pero estructuras para el futuro,nada de nada.
Nos tienen que dar la vuelta al calcetín para que cambiemos algo todos los españoles. Seamos de la comunidad que seamos. A todos nos crece el pelo parejo.
No me alargo más para no hacerles mal cuerpo a los optimistas. Pero yo actualmente no me veo en ese grupo por desgracia. Y no por mi culpa. ¿Creo yo?
De estos temas continuaremos a partir de julio,que habrá terminado todo. Espero para bien de todos.
Tomàs,clase turista,de paso...como Santo Tomás,ver para creer.