Puedo decir,y digo,que a mí nunca me ocurrió nada,tampoco me enteré que a compañeros míos les ocurriera algo,pero como esas prácticas se llevan en secreto. Ahora externamente siempre ha sido una comidilla de los internados.
La Iglesia,siempre a mirado para otro lado,y nunca les
ha interesado tener unos protocolos estrictos de esas prácticas,que seguro de como eran y son ellos,parece mentira que no estuvieran enterados de lo que pasaba de las celdas para dentro y con los infantes menos. Yo creo,que no tienen perdón,por mucho que la "carne" sea débil,pero la infancia más indefensa la pobre. Una pena.
Este Papa si desea poner un poco en orden "LA CASA DEL SEÑOR" tendrá faena y no sé si se saldrá. Los dos anteriores,no estuvieron por la labor y así van saliendro "trapos sucios" que muchos ya han prescrito.
Que prescritos ni que ocho cuartos. Estos actos no deberían prescribir nunca.
Creo que lo tenía que escribir,pues en caso contrario reventaría,ahora bien,desearía que el mundo sacerdotal,y el mundo social que convive con la infancia y juventud estuviéramos vigilantes ante cualquier desmadre que barruntemos,y se denuncie.
Tomàs,clase turista,de paso...no hay derecho.


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada