dissabte, 13 d’agost de 2022

ENTREVISTA : Francesc Mauri "Repsol nos patrocinaba 'El tiempo' en TV3; era un contrasentido bestial"

Hola amigos y amigas. Hoy va una entrevista a Francesc
Mauri
(*) que he repescado de la revista
"
CRÍTIC"(1),realizada por Manel Ríu,con fotografías de Ivan Giménez. Que por su contenido y actualidad hemos creído interesante reproducir en nuestra sección de "Revista de Prensa" ,(traducida al castellano). Dice así,   "Francesc Mauri (Barcelona, ​​1966) es una de las caras más conocidas de la televisión catalana. Ya hace 37 años que empezó a ser el hombre del tiempo en Catalunya Ràdio, y rápidamente se incorporó también a TV3. Esta trayectoria le convierte en una memoria viva de la meteorología catalana, a través de episodios como la gran nevada del 2010. Mauri formó parte de la especial de Catalunya Ràdio sobre aquel temporal, que recibió un premio Ondas al mejor tratamiento informativo de un evento. En esta entrevista, Francesc Mauri repasa los escenarios climáticos que deberemos afrontar y se muestra llevar con las resistencias al cambio que observa en la sociedad catalana.
-   Hace casi 40 años que eres hombre del tiempo. ¿Cuál dirías que ha sido el episodio meteorológico más difícil de comunicar?
-    Recuerdo una "llevantada" que el día de Navidad de 2008 se preveía para el día siguiente, por Sant Esteve. Rompió la costa catalana, matando a dos submarinistas. Hubo oleadas de siete a nueve metros; fue la primera vez en muchas décadas que la costa queda llena de miles de peces arrancados del mar. La gente cogía peces por todas partes. Ese día de Navidad le dije a Ramon Pellicer, que presentaba, que eso sería fuerte. Que debíamos explicar que era una alerta roja. También recuerdo, por ejemplo, la nevada de marzo del 2010, que en las comarcas gerundenses se había advertido explícitamente sobre las líneas eléctricas y sobre quedarse sin luz por las ventoleras. Todo esto acabó pasando punto por punto. Nunca sabes qué puede acabar pasando, porque al final un árbol puede acabar aplastando un autobús al que acuden 60 personas o caer solo y que quede en una anécdota. Pero la prevención es siempre fundamental. Con la emergencia climática, cada vez habrá más fenómenos extremos como éstos. Y cada vez estaremos más acostumbrados a ello.
-    ¿Cuesta transmitir la excepcionalidad del tiempo?
-    Es que se está convirtiendo en recurrente. Este año vivimos un enero con récords históricos de temperatura elevada. Seguro que ya casi nadie se acuerda a estas alturas. Luego vino un febrero con récords históricos. Y el primer fin de semana de abril, récords históricos de frío. Además, el frío más bestia de todo el invierno previo. En mayo, de nuevo batiendo récords de calor. Y en la primera quincena de junio también, y pocos días antes de Sant Joan también. Cada vez está más, y, cada vez más, la sociedad lo vive con resignación.
-    ¿Cómo ha cambiado con los años la profesión?
-    Ha cambiado casi todo. Antes era mucho más artesano. Cuando yo empiezo en este trabajo, hace 37 años, sólo estaba el teléfono fijo. Llamas y hacías la composición del tiempo que hacía en Catalunya con siete u ocho llamadas y ya está. No sabías qué ocurría en los otros 900 municipios; no había red de radares meteorológicos. Por tanto, era artesanía pura. Tenías cuatro mapas para empezar el día. Ahora con un golpe de ordenador tienes 300 puntos de observación de Catalunya, el radar en tiempo prácticamente real, el Meteosat… No se puede comparar. Los científicos insisten en que deberíamos evitar un aumento de temperaturas de más de 1,5 o 2 grados para evitar la catástrofe climática, pero en un día hay variaciones mucho mayores de temperatura.
-    ¿Por qué diferencias tan pequeñas son tan importantes?
-    Porque la suma de millones de diferencias en millones de puntos del planeta acaba promediando planetaria. Con un ejemplo se entiende más claro. En el siglo XVIII, todos los ríos catalanes se helaban cada invierno, todos. El Ebro se helaba a la altura de Tortosa con una capa suficientemente gruesa de hielo para que cruzaran carros y caballos. En esa época, la temperatura media del planeta era sólo 2 grados menos que la actual. En los próximos 30 o 40 años, Barcelona puede acabar teniendo la temperatura media de Málaga y Lleida puede acabar teniendo la temperatura media de Sevilla. Es una aberración; si no lo entendemos, estamos perdidos.
¿Qué hará la vegetación? ¿Qué harán los bosques? ¿Qué

haremos con la disponibilidad de agua?
-    ¿El diagnóstico es grave para el campo?

-    Se distorsionarán completamente las cosechas. Los frutales en el pla de Lleida están muy, muy, muy comprometidos. Hay muchos cultivos que subirán o deben subir ya hacia el Pirineo. No hace mucho, en "Meteomauri" entrevistamos a un campesino de fresas del Maresme. Este hombre hace ya años subió hacia el Montseny, porque ahora en el Maresme las fresas tienen 10 días de vida y después el calor lo asa todo. Le pregunté cuántos años podría aguantar en la nueva ubicación, y la respuesta fue que, al ritmo actual, tampoco podremos cultivar las fresas en el Montseny dentro de 5 o 10 años. Todo va a una preocupante velocidad, muy preocupante. Uno de los efectos más claros que hemos visto últimamente es la regresión de la arena en muchas playas.
-    Uno de los efectos más claros que últimamente hemos visto es la regresión de la arena en muchas playas. ¿Esto

también irá rápidamente?

-     Cualquier municipio de costa tiene y tendrá este
problema aumentado de forma exponencial en los próximos años y en las próximas décadas. Vamos claramente hacia aquí, pero tenemos una línea de tren en el Maresme y un aeropuerto en El Prat en la primera línea de mar. ¡Y se está pensando en ampliar la tercera pista! Yo no he oído a nadie que plantee hacer una escollera para protegerlo y garantizar la operatividad en el futuro del aeropuerto. No, dicen que debemos ampliarlo. Y no nos engañemos: la línea de Renfe del Maresme, tal y como está ahora, en 30 o 40 años no será operativa. Ahora dicen que deberemos hacer pasar la vía del tren junto a la autopista o más arriba. ¿Quién subirá a lo más alto de Mataró a buscar el tren? Y, aparte de estas dos infraestructuras, deberíamos deconstruir algunas primeras líneas de la costa en muchos puntos. Pero, claro, ¿quién echa la primera piedra? ¿Quién se presenta a unas elecciones diciendo que lo primero que hará es deconstruir la primera línea de la costa en los lugares más sensibles?
-   
¿Crees que no se aceptarían estos cambios necesarios
en la costa?

-      No. Hay un compañero mío que es experto en riesgos
naturales de la Universidad de Alicante. Hace muchos años, el PSOE le ofreció ser alcaldable en la ciudad de Alicante, a ese señor. Él preparó una lista de cosas para incluir en el programa electoral como prioritarias. Una de las propuestas era deconstruir la primera línea de la costa de Alicante para protegerse de los temporales. Él lleva años advirtiendo que gastar dinero público en la reconstrucción de los daños causados por temporales en el litoral es una aberración, porque al cabo de algún tiempo vuelve a llegar el temporal y te lo vuelve a echar al suelo. Le dijeron que no iba a ser alcaldable, que no podía presentar esto a la sociedad. ¡Y se supone que es un partido que más bien tiende a las izquierdas! Esto, hablado en esta entrevista es muy fácil, pero si eres tú
quien tiene una vivienda en la primera línea de mar…
-     Quizás hay cosas más fáciles a las que renunciar, aparte de una casa en la primera línea de mar…
-      Pero también ocurre cuando se plantean nuevas
formas de reciclaje… ¡Hay quien está en una guerra con el puerta a puerta, que parece que le vaya la vida! O con la movilidad, gente que no quiere que le toquen el coche. Pero si en 2035 será prohibido vender vehículos que no sean cien por cien eléctricos, ¡que esto es dentro de 12 años! Hay unas autoridades que podrían hacer y harían mucho más si no fuera por lobbies e inercias. También es cierto que implementar según qué cambios estructurales de una forma muy rápida puede dejar a mucha gente fuera de juego, y eso es delicado. Las revoluciones son delicadas por ser grandes cambios en poco tiempo. Pero vamos, el resumen de todo esto es que, como sociedad, no tenemos interiorizado que o cambiemos a fondo y rápidamente o nos estrellaremos con una facilidad terrible.             
-    
¿Acaso es necesario que venga un temporal el doble o el triple de fuerte que el Gloria, para aprender que es
necesario cambiar la primera línea de mar?

-     Sí, las bofetadas nos harán aprender. El señor Putin
nos lo ha puesto en bandeja. Los problemas que tenemos ahora con Ucrania y la guerra nos han hecho abrir los ojos: no puedes depender de un coronel del KGB. ¿Cómo puedes comprar el gas a un personaje como éste? Pero no sólo al señor Putin: lo mismo con los de Venezuela, con el de Estados Unidos, con los de los Emiratos Árabes… con todos. En cambio, el sol es tuyo. El viento es tuyo. El agua de los pantanos es tuya. Somos una potencia mundial en renovables. ¿Qué más debe pasar porque nos damos cuenta de que debemos cortar de una
puñetera vez el grifo del petróleo y del gas?
-     Casi toda la economía depende del petróleo. ¿Por dónde empezamos?
-     En casa, de energía, sólo gastamos electricidad, y,
además, hemos contratado energía verde. Ni gasolina, ni gas para calentarnos. En febrero gasté 237 € del recibo. Este dinero es por los 3.000 kilómetros de coche que hago al mes, la calefacción del piso y del trabajo de mi mujer, agua caliente y cocina para cuatro. Si yo pagara 3.000 kilómetros de coche mensuales con gasolina o gasoil, estaría arruinado. En febrero habrían sido 1.200 euros, más o menos. Ayer estábamos filmando en un edificio de Barcelona. Me miraba los tejados y da pena. Hay tantos tejados, tantas terrazas sin placas solares…
Vas a Atenas y está llena.
-      Pero, para poder comprar un coche eléctrico o ponerte
placas, necesitas algo de capital inicial. Mucha gente quizás no puede permitírselo.                
-   
No estoy de acuerdo. Si ya estás pagando cada mes un recibo, ¿por qué no pagas un préstamo exactamente por el mismo valor para realizar este cambio? Yo no estoy dispuesto a entrar en la gasolinera y que cada vez caigan 70 euros o 80 euros de combustible. Lo único al que renunciamos es tener un coche grande; lo que podíamos pagar eran 19.000 euros, uno de cuatro plazas y pequeño de cojones. ¡Pero antes me gastaba 400 euros al mes entre aparcamiento y combustible! ¿Cómo no deben salir los números? Si estás pagando cada mes estos recibos,
puedes pagarlo.
-      En Barcelona se critica mucho que el Ayuntamiento
ponga límites al espacio de los coches. ¿Ves también esta actitud de resistencia a los cambios?
-    Completamente, es así. ¡Y te lo dice una persona que mide 40.000 kilómetros al año en coche! Para mí, las grandes ciudades deben ser pacíficas; deben ser para la gente que vive allí, y el coche es un hierro invasivo. Cuando tienes un tubo de escape al lado, te estás comiendo aquella contaminación de forma terrorífica, mucho más de la que se detecta en una estación de control situada unos metros más arriba. Si pusiéramos un colorante en el humo de los coches, entenderíamos de repente qué nos estamos comiendo. Además, los motores son cada vez más sofisticados y generan partículas más finas. Nuestro pulmón tiene una gran capacidad de filtrado, pero esa partícula fina pasa del pulmón a la sangre porque la malla del sistema respiratorio no tiene capacidad para detenerla. Y de ahí vienen los ictus, las cardiopatías… El 48% de los casos de asma de San Juan de Dios están directamente asociados a la contaminación; lo comprobaron los del Instituto IS Global, que son una referencia mundial.
-    ¿Acaso por qué debes tener un coche dentro de Barcelona?
-     No puedo entenderlo. Si no quieres ir con gente sudada en el autobús y en el metro, ve en taxi.
-     ¿Pondrías un peaje en la entrada a Barcelona?

-     Absolutamente sí. Sólo lo entenderemos de esta forma. Debe ser un peaje inteligente, porque la tecnología lo permite. Hay distintos niveles de renta; hay vehículos más o menos contaminantes… Aquí debería haber un pago, yo creo, distinto. Es decir, si quieres entrar en Barcelona con una ranchera, con un pick-up, escucha, varapalo. Los peajes electrónicos ya están en muchas ciudades escandinavas: está en Milán, está en Londres. En París lo implantarán ahora. Yo creo que debemos ir hacia aquí, e incluso te diría que no sólo en Barcelona: hay alguna otra ciudad potente en Catalunya que tiene un abuso del coche muy notable en su centro.
-    ¿Pero no contaminan más los cruceros?
-    Son cosas absolutamente distintas. Los cruceros contaminan: son un gravísimo problema de contaminación global, pero no en la ciudad de Barcelona, ​​porque el 95% de los días estos humos van hacia el mar. Esto ocurre por un tema de frecuencia de vientos dominantes. Entonces, lo que te está matando es el tubo de escape del coche junto a la calle, no el crucero. El humo del crucero es muy aparatoso y es un problema gravísimo para el planeta, sí, pero son cosas distintas. Incendios, olas de calor, regresión de la costa…
-    ¿Qué más deberemos enfrentar?
-    Uno de los problemas que cada vez tendremos más es el tema del agua. En Catalunya, la disponibilidad de agua será cada vez más difícil. Será más difícil, sencillamente, porque los episodios de lluvia son cada vez más cortos en el tiempo, más irregulares y más torrenciales. El recurso del agua será cada vez más difícil. Y realmente no se está haciendo apenas nada en prevención.
-    ¿Cómo prevenir?
-    Siempre pienso en el Hotel Samba, de Lloret de Mar. Hace 30 años, había que realizar una reforma de los lavabos. Un latero de allí del hotel, un fontanero, decidió conectar los platos de ducha a un depósito de agua junto a la piscina. El agua bajaba por allí, se ponía cloro, y después los inodoros se alimentaban de esta agua reutilizada. La cifra de ahorro fue estratosférica. En este hotel gastaban de media unos 500 litros, y ahora gastan unos 270. Hosti, ha pasado mucho tiempo y yo no he visto a ninguna parte que haya esta obligación en los establecimientos turísticos. Ya sólo estoy diciendo los establecimientos turísticos, ni siquiera otros sitios. Todo esto debe ir llegando. Las desaladoras son una opción interesantísima, con un consumo muy bajo de energía comparado con hace dos y tres décadas. Pero la prevención debe estar ahí.
-    Has comentado que la ciudadanía no está dispuesta a realizar los cambios necesarios: ¿qué actitud ves en nuestros gobiernos respecto al cambio climático?
-    Yo creo que la actitud ahora mismo de los gobiernos es positiva; otra cosa es que existen estructuras que moverlas es muy difícil. Para mí, Teresa Ribera es un número uno. Es incansable. Ha estado en Naciones Unidas, ha sido abogada medioambiental, y las cosas que hace se las cree. Lo que ocurre es que, justo debajo, tiene los intereses de unas grandes empresas que cortan la hierba muy corta a cada minuto. Y luchar contra esto es muy difícil. En Catalunya tenemos una gran consejera, para mí, Teresa Jordà, y tenemos una gran directora de energía, que es
Assumpta Ferran, que se lo cree. En el ámbito del País Valenciano, Pedro Fresco es un crack. Pero existen unas inercias y hay unas estructuras que pesan muchísimo. ¿Cómo puede que, en estos momentos, la mayor compañía energética de España, Repsol, no tenga casi puntos de carga eléctrica en sus gasolineras? ¿Hay baguettes, en la Repsol, y no puede haber electricidad para los coches?
Si tenían un anuncio que decía que en las gasolineras había de todo. Hombre, no jodamos. Quizás así se explica que Catalunya cada mes se vendan un 3% de coches eléctricos, y en Portugal un 12%. En China, ¡ya es un 30%! ¿Nos quedaremos los últimos del mundo?

-    Ahora que hablas del anuncio de Repsol… Varios sectores ecologistas han criticado que programas en los que se habla de tiempo y de clima como "El temps" puedan estar patrocinados por empresas de combustibles fósiles. ¿Cómo lo ves?
-    
En TV3 hace ya tiempo que no pasa. Pero sí, durante una época larga, Repsol nos patrocinaba; era un contrasentido bestial. También es verdad que cada vez tienen menos simpatías hacia nuestro departamento o mi persona. Está claro que hoy en día estamos recomendando a la sociedad que vayamos hacia otro
lado.

Manel Ríu

La entrevista es un poco larga,pero creo que no tiene desperdicio a todas las preguntas que le realizaron. Mauri
sabe un montón y habla clarito.

Tomàs,clase turista,de paso...
con los que podemos aprender +.

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NOTAS. (1) CRÍTIC
es un medio de comunicación especializado en periodismo de investigación, impulsado por la cooperativa de periodistas Crític, SCCL. Su principal canal comunicativo es la web www.elcritic.cat
(*) https://ca.wikipedia.org/wiki/Francesc_Mauri_i_Dom%C3%A8nech

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