Hola amigos y amigas. Cada día sale el sol,menos los que está nublo o llueve.Hoy cambiamos de tema,que creo que tambien tendreis interés en leerlo.
Yo recibo el boletín de la revista lamarea.com ,y el de hoy hay un tema muy importante e interesante. Le realiza una entrevista Olivia Carballar a Luis Montes,de 67 años,que se conviertió en un personaje público sin pretenderlo.De la noche a la mañana,el excoordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid),fue acusado de 400 homicidios por sedaciones paliativas.La Justicia limpió su nombre.
LUIS MONTES "Aún se confunde sedación con eutanasia"
"Y hoy, once años después del inicio de aquel calvario sustentado por el Gobierno de la entonces presidenta regional Esperanza Aguirre y su consejero de Sanidad Manuel Lamela, continúa luchando por el derecho a morir dignamente. "Hay médicos que se sensibilizaron, se conoce más la muerte digna, pero morir bien o mal en España sigue dependiendo del médico que te toque", reflexiona en la sede de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Jubilado hace dos años, cree que Leganés fue un hito que ayudó a abrir el debate y sostiene, confiado, que la próxima legislatura será definitiva para hablar de eutanasia sin tapujos. Aquel episodio, sin embargo, todavía arrastra daños colaterales: profesionales que perdieron sus puestos y hoy siguen con depresión.
LUIS MONTES "Aún se confunde sedación con eutanasia"
"Y hoy, once años después del inicio de aquel calvario sustentado por el Gobierno de la entonces presidenta regional Esperanza Aguirre y su consejero de Sanidad Manuel Lamela, continúa luchando por el derecho a morir dignamente. "Hay médicos que se sensibilizaron, se conoce más la muerte digna, pero morir bien o mal en España sigue dependiendo del médico que te toque", reflexiona en la sede de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Jubilado hace dos años, cree que Leganés fue un hito que ayudó a abrir el debate y sostiene, confiado, que la próxima legislatura será definitiva para hablar de eutanasia sin tapujos. Aquel episodio, sin embargo, todavía arrastra daños colaterales: profesionales que perdieron sus puestos y hoy siguen con depresión.
¿Usted se ha recuperado de aquel linchamiento?
Sí, bueno. Ganamos la batalla. Pero a mí lo que más me
costó fue convertirme en un hombre público. Yo era un médico en un
hospital con mi historia de militancia política, pero nada más. Y eso de
hacerte hombre público en 48 horas fue como si te hubieran dado con un
palo de béisbol en la cabeza, es un mazazo, no estás preparado. Tuve que
saltar a primera página y lo pasé muy mal. Yo entraba en los platós o
en las radios casi
vomitando. Y todo el mundo, cuando entraba por ejemplo a un bar a comprar tabaco, me paraba: Doctor Montes, doctor Montes… Y se levantaban a aplaudirme. Eso me costó. Aquella época también conllevó muchos daños colaterales: el sufrimiento de la gente que trabajaba en aquel equipo. Se cesó a muchas personas, algunas aún no se han recuperado. Tengo amigos íntimos que están fastidiados todavía con depresión por haberles quitado la jefatura de servicio, que era su vida profesional. O compañeros que están trabajando en otra comunidad, a los que les dijeron que mientras estuviera el PP, en Madrid no volvían a trabajar. Lleva mucho sufrimiento, pero me han hecho un líder del movimiento por el derecho a morir dignamente. Eso sí, sigo siendo una persona humilde, que no me lo he creído.
vomitando. Y todo el mundo, cuando entraba por ejemplo a un bar a comprar tabaco, me paraba: Doctor Montes, doctor Montes… Y se levantaban a aplaudirme. Eso me costó. Aquella época también conllevó muchos daños colaterales: el sufrimiento de la gente que trabajaba en aquel equipo. Se cesó a muchas personas, algunas aún no se han recuperado. Tengo amigos íntimos que están fastidiados todavía con depresión por haberles quitado la jefatura de servicio, que era su vida profesional. O compañeros que están trabajando en otra comunidad, a los que les dijeron que mientras estuviera el PP, en Madrid no volvían a trabajar. Lleva mucho sufrimiento, pero me han hecho un líder del movimiento por el derecho a morir dignamente. Eso sí, sigo siendo una persona humilde, que no me lo he creído.
¿Aprendió la sociedad del caso Leganés? ¿En qué momento está el debate sobre la muerte digna en España once años después?
El Severo Ochoa fue uno de los puntos importantes para
abrir el debate. Aunque primero lo abrió [Ramón] Sampedro con su lucha
ejemplar. Tras la acusación de más de 400 homicidios hubo una campaña
que fue una cortina de humo para desprestigiar la sanidad pública con la
apertura de ocho hospitales en manos privadas, la cesión de suelo… La
ciudadanía ni nos enteramos con el impacto de aquella noticia de las
sedaciones, una práctica que era habitual, el tratamiento de los
síntomas en la agonía. Retuvo mucho. La gente siempre ha usado la
política del miedo. Hubo una segunda etapa después de terminar el
conflicto, que fue la de analizar claramente lo que había pasado con el
surgimiento a su vez de las leyes de muerte digna. Estas leyes
autonómicas han servido para poco. Lo que hicieron fue meternos en un
túnel del tiempo para no hablar de lo que teníamos que hablar: de la
disponibilidad de la propia vida. No obstante, es obvio que se
produjeron avances, como que el protocolo de la sedación paliativa
terminal esté publicado en la página de la Organización Médica Colegial.
Por mi experiencia de activista por la muerte digna y también por la
sanidad pública, hay más público en la muerte digna que en la sanidad
pública. El interés por ese derecho emergente que hay en la sociedad de
procurarnos una buena muerte es un clamor popular. Leganés fue un hito
por haber iniciado el debate. Y ahora creo que estamos en plena apertura
del debate de una ley de disponibilidad de la propia vida.
¿Cómo se trabaja ahora en Leganés?
Leganés ha pasado página porque se merecía y era necesario pasar página. No puedes estar en una amargura permanente.
(Si es de vuestro interés terminar de leer la entrevista completa, seguir este enlace.Gracias)
(Si es de vuestro interés terminar de leer la entrevista completa, seguir este enlace.Gracias)
Siempre he creido que la humanidad crece con personas como el doctor Luis Montes,todo lo contrario de los que piensan en su hombligo o tripa. Tambien va para los salvadores de las "patrias" ahora que estamos en elecciones y con los programas a punto de perfilar o ya terminados. Haber cuantos temas como este o parecidos van en sus programas para cumplir.
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Tomàs,clase turista,de paso...con Luis Montes,y con todos los "montes" que puedan haber.


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